Yeudel Ramírez

¿En qué gastas el tiempo de tu vida?

Cuando me hago esta pregunta siempre se me viene a la mente la gente que está esperando en una fila, ya sea del metro, del transporte, del teatro o del cine, pero la gente normalmente está esperando que algo pase para que algo funcione en su vida.

A lo largo del tiempo he escuchado a mucha gente decir que se encuentra esperando a que le resuelvan o a que le den una solución para poder avanzar; y en eso gastan el tiempo de su vida, en estar esperando.

¿Sabes? Hoy escribiendo estas líneas, estoy pensando en qué gastar el tiempo de mi vida; de los cero a los 10 años creo que empezamos a entender cómo es que funciona una familia, la escuela, los amigos, cómo es que era el modelo ideal de una persona, y yo, empecé a querer ser ese personaje de la serie, un hombre vestido de gris, casado, con dos hijos, con una familia promedio, con un trabajo promedio, con una vida promedio; siendo un hombre promedio, eso fue lo que aprendí en mi niñez.

 A los 15 años aprendí un poquito del sentido de responsabilidad, respeto y dolor, debido a los acontecimientos que viví en ese momento, pero hoy sé que esa fue la etapa más feliz de mi vida; aún añoro a esas personas que compartieron conmigo momentos de la secundaria, o aquellos que compartieron algún momento increíble. Sigo extrañando, sigo añorando y sueño con revivir esos días, días en los que solo te sentabas en la banqueta, ver el atardecer, caer o hacer una travesura, correr, jugar y que no pasara nada.

La siguiente etapa de mi vida, de los 15 a los 20 años, se convirtió en una temporada llena de aprendizaje, de formación, de experimentar y de probar cómo funcionaba el mundo; cómo equivocarse, cómo tomar una decisión, decidir a qué te quieres dedicar el resto de tu vida y saber que si te equivocas hay un costo, hay un precio por todos los errores que uno comete, aprender que si manejas borracho seguramente vas a chocar, y que no importa la experiencia que te dejen los demás, como decimos los mexicanos, uno aprende siempre más en camisa propia.

Luego vienen los 25, una etapa de mi vida diferente, donde creo que el tiempo lo empiezo a invertir en mi futuro, en qué voy a hacer el día de mañana, pero uno no tiene ni idea porque ni siquiera tienes claro en que eres bueno o en que eres malo, ni siquiera tienes claro cuáles son tus talentos o cuáles son tus debilidades, porque a esa edad uno siente que en todo es bueno, que nunca vas a fallar y que siempre todo te va a salir bien, porque tienes ese ímpetu de joven para querer crecer.

De los 25 a los 30 creo que es una etapa en mi vida de madurez, de consolidación, de conjuntar todo ese aprendizaje que tuve de joven, pero, sin embargo, era experimentar, yo creo que la palabra clave es aprender a experimentar, poner en prueba y error tus decisiones y a ver qué pasa y a ver qué sucede si te haces para la izquierda o para la derecha.

Y luego de los 30 a los 40 se vuelven la etapa de trabajo, de sembrar, de aprendizaje y de crecimiento, porque uno nunca deja de crecer, no importa qué edad tengas, siempre estás aprendiendo y estás creciendo; esa década se vuelve en mi vida una época de consolidar todo lo que he aprendido durante los últimos 30 años gastando mi tiempo solamente invirtiéndolo en mi trabajo, ahí es cuando empiezas a reflexionar en qué has gastado el tiempo de tu vida y volteas y dices; llevo 19 años trabajando y dedicándome a lo mismo. Para muchos sería terrible decir, oye llevo 19 años haciendo lo mismo, con los mismos resultados; pero lo que yo hago es mi pasión y me doy cuenta de que estoy en el lugar correcto, cuando empiezas a ver los resultados de lo que un día te imaginaste en tu mente hecho realidad, o cuando te das cuenta de que la fórmula que creaste funciona, o que la idea que materializaste si nace y empieza a caminar, y crece y crece contigo, y se convierte no solamente en una idea, sino en un legado que le estás dejando a muchas personas, para que esas personas lo reproduzcan.

Hoy tengo 41 años, cerca de cumplir 42, y sigo pensando en qué he gastado todo el tiempo de mi vida, tengo muy claro que los 42 años que ya viví son los que ya no tengo, y que aún no sé cuántos años me esperan. Hago conciencia, veo que mi esposa se preocupa por mi salud, por mi tiempo, por cómo estoy, pero hoy yo te invito a que reflexiones en qué gastas tu tiempo, en ganar dinero para comprarte algo o gastas tu tiempo en una pasión que has convertido en tu trabajo, en una pasión en donde puedes invertir el tiempo y saber que estás en el lugar correcto.

Por último, solo te puedo decir que cuando pienso en qué he gastado el tiempo de mi vida, lo he gastado en cumplir los sueños de las personas que me rodean y los míos. Si tú estás gastando tu tiempo en cumplir tus sueños, estás en el lugar correcto, te invito a que gastes tu tiempo en cumplir el sueño de tu pareja, de tus amigos, de tus colaboradores, de tu equipo de trabajo y que cumplas los sueños de todos los demás, porque en la medida que tú cumples los sueños de ellos, se cumplen tus sueños. Es increíble como eso va sucediendo, no tengo una manera de explicártelo, pero funciona, solamente piensa que cuando tú estás cumpliendo el sueño de alguien más, estás cumpliendo tu propio sueño de alguna manera.

¿Hoy en qué estás gastando tu tiempo?

One Comment
  1. Gracias por compartir… sin duda… gastar el tiempo en lograr los sueños de otros y el propio es la mejor inversión

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